La Adoración Eucarística, es adorar a la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Jesucristo, al comer la Pascua Judía con los suyos, aquella noche en la que iba a ser entregado, tomó pan y vino en sus manos y dijo “Tomad y comed todos de él, esto es mi cuerpo”, al final de la cena dijo: “Tomad y bebed todos de él, este es el cáliz de mi sangre”, agrego también : “Haced esto en conmemoración mía”. Les dio a los apóstoles el mandato de hacer lo mismo. En la Eucaristía adoramos a Dios en Jesucristo, y Dios es Uno y Trino. La Iglesia Cree y confiesa que: en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y el vino, se contiene verdadera, real y substancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo la apariencia de aquellas cosas sensibles (Trento 1551).

La Divina Presencia real del Señor, éste es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. Ahí esta Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y suscitándola por la acción del Espíritu Santo.

La Eucaristía es el mayor tesoro de la Iglesia, ofrecido a todos para que todos puedan recibir por ella gracias abundantes y bendiciones.

Adorar a Jesucristo en el Santísimo Sacramento es la respuesta de fe y de amor hacia Aquel que siendo Dios se hizo hombre, hacia nuestro Salvador que nos ha amado hasta dar su vida por nosotros.

Adoración Eucarística en la Parroquia, pidiendo
especialmente por las vocaciones al sacerdocio
y a la vida consagrada, todos los jueves por la noche de 6.00 a 8.00.

Adoracion Eucaristica