Se denomina sacramento de la penitencia porque consagra un proceso personal y eclesial de conversión, de arrepentimiento y de reparación por parte del cristiano pecador.

 

Es llamado sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la confesión de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento.

Se le llama sacramento del perdón porque, por la absolución sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente “el perdón y la paz”.

Se le denomina sacramento de reconciliación porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia. (Catecismo de la Iglesia 1423,1424)

Confesión sacramental media hora antes de cada Misa, los jueves de 6.00 a 8.00 de la noche.

Penitencia